“Un ambiente vivo, que respira, con la persona en el centro” no es un eslogan: es una propiedad física medible del cáñamo-cal, documentada por numerosos estudios revisados por pares.
El biocompuesto es altamente transpirable — la resistencia a la difusión del vapor (μ) se sitúa entre aproximadamente 3,6 y 10 — y posee una excelente capacidad de regulación de la humedad: el Moisture Buffer Value medido es de 2,1–2,78 g/m²·%HR, valor que lo clasifica como material con capacidad de amortiguación higroscópica “excelente”. En la práctica, la pared absorbe la humedad excedente cuando el aire está saturado y la libera cuando se seca, manteniendo los interiores en torno al 50–55% de humedad relativa: la condición que dificulta mohos y condensaciones.
Está además el confort estival. El calor específico del cáñamo-cal, comprendido entre unos 1.180 y 1.557 J/(kg·K), le confiere una buena inercia térmica: la onda de calor exterior se amortigua y se retrasa, de modo que en verano los ambientes permanecen frescos más tiempo sin recurrir de inmediato al aire acondicionado.
Transpirabilidad, regulación de la humedad e inercia: tres propiedades que, juntas, construyen un confort percibido — el verdadero, el que se siente al entrar en una casa — difícil de lograr con los materiales convencionales.
Fuentes: Hygrothermal and mechanical characterization of novel hemp-lime composites (Construction and Building Materials, 2024); Mechanical, Thermal, and Moisture Buffering Properties of Novel Insulating Hemp-Lime Composites (Materials, 2020).
Artículo elaborado con inteligencia artificial a partir de estudios científicos revisados por pares y revisado por la redacción de H.0.ME. Los datos indicados son rangos de la literatura, no afirmaciones promocionales.